
El Monte Calvario ubicado en Tandil es el tercero en importancia a nivel mundial. Fue inaugurado el 10 de enero de 1943, con la bendición de Monseñor De Andrea (con cuyo nombre se denominó la actual avenida que nos conduce al Monte), durante el mandato del Intendente Dr. William Leeson. También se leyó una bendición del Papa Pío XII y contó con la presencia del presidente de la Nación, en ese momento, Dr Ramón Castillo.
Con el paso de los años se ha encargado de convertir a la ciudad de Tandil en uno de los lugares protagonistas en cuanto a turismo religioso se refiere, tanto en Argentina como en Sudamérica. Para cada semana santa Tandil es visitado por miles de fieles para llegarse al Monte Calvario.
En él están representadas las catorce estaciones del Vía Crucis realizadas por reconocidos artístas como Cerantonio, Musso, Capurro, Berna, etc.
El recorrido del mismo se hace caminando y su dificultad es de un nivel medio. Una gran escalinata de piedra culmina con la enorme cruz de 15 m. de altura con un Cristo de mármol francés copia fiel del que se encuentra ubicado el la localidad francesa de Bretaña.
Existen dos formas de acceder hasta la cima del monte. Una es a través de una gran escalinata de piedra que nos lleva directo hacia la enorme cruz donde se encuentra el Cristo. Junto a éste se encuentra una réplica del Santo Sepulcro. La otra manera es realizando el Vía Crucis, que se encuentra a la izquierda de la escalinata principal.
A metros del inicio del Via Crucis se encuentra la Capilla Santa Gemma, una edificación pequeña y muy bella de estilo romántico donde se brindan regularmente conciertos corales. También se puede disfrutar de la Gruta de la Virgen de Lourdes.
El lugar resulta no solo un atractivo turístico religioso ya que se encuentra dentro de un hermoso bosque de pinos, olivos y eucaliptos lo que invade el monte de sus fragancias y se escucha el canto de los pájaros que lo habitan mientras se lo visita.